PRIMER ACTO.
La biblioteca.
Una mujer sentada frente a un ordenador imagina la escena del primer acto: una casa, una mujer con un mandil se arregla el pelo, sus hijos estan de visita en la ciudad, han terminado la cena y se despide, cierra la puerta y se acerca a la cocina, X aun sigue allí.
- Adios hijo, me voy a dormir, dame un beso.
La mujer se levanta y se abrazan prolongadamente.
- madre...(la mujer se para) -¿me haces un cafe?.
(ella ya lo sabe)
deja en las manos de su niño la taza humeante,
más tarde, tomará su primer sorbo,
una taza de café aun caliente de su madre muerta.
SEGUNDO ACTO.
El hospital por las mañanas.
Una habitación, la mujer de la biblioteca y otras cuatro estan en ella: el paciente moribundo, sus hijos y la heramana de X. La mujer escucha las historias de cómo le invade a uno la muerte mientras recuerda a su abuelo.
la mujer sale de la habitación y baja las escaleras hacia la biblioteca.
- Buenos dias.
- Buenos dias.
- tac tac tac tic tac.
Se escucha el sonido de las teclas y el aire acondicionado.
TERCER ACTO.
El mismo hospital hace dos meses.
La mujer, el paciente y sus hijos están hablando.
- Es cancer, le quedan dos meses de vida como mucho.
- ¡tinonani! ¡tinonani!
Suena el telfono,sms: "¿puedes ir a buscar a los niños al colegio?"). La imagen de los niños, la imagen amarilla del paciente, las risas y los gritos del patio... puede escucharlos desde la ventana, los niños, piensa, si, ire a buscarlos, los niños... no podemos cruzar las lineas, no existen lineas, la muerte es algo gaseoso (la imagina en su cabeza) que traspasamos al caminar, al respirar, la inalamos y exalamos, metemos las manos en ella, al girar, al aplaudir, al abrazar, metemos las manos en la muerte...si la sentimos se queda...como la gallinita ciega, la toqueteamos hasta saber quién es, preparamos café antes de decir su nombre en alto.
La mujer recuerda otra sala, otro hospital que podria haber sido el mismo u otro cualquiera. Hace muchos años.
- Hasta mañana hija.
- Mañana vengo otro rato abuelo.
Le miró a los ojos fijamente y vio el avismo,
podria haber caido al infinito desde allí.
El ya la había atrapado.
Isabel
martes, abril 19, 2011
jueves, marzo 31, 2011
Educación Física
Las palabras no son el mejor lugar
para defender todo lo que has hecho.
Imagina que tienes un hijo y te dice:
Yo quiero vivir enfermo y sentir la piedad.
¿Podrías negarte?
Cuando creías haber encontrado tus palabras
has vuelto a perderlo todo.
Siempre fue difícil para ti crear etapas
pero nunca tanto como hoy.
Dime, si tu hijo no dijera que está enfermo,
¿Te darías cuenta?
Quería decírtelo una vez más.
Esto es lo que ocurre
en la habitación de las mujeres locas.
Esta es la educación
que no pude mostrar mientras te amaba.
Educación física de Pablo Fidalgo Lareo (Vigo 1984)
para defender todo lo que has hecho.
Imagina que tienes un hijo y te dice:
Yo quiero vivir enfermo y sentir la piedad.
¿Podrías negarte?
Cuando creías haber encontrado tus palabras
has vuelto a perderlo todo.
Siempre fue difícil para ti crear etapas
pero nunca tanto como hoy.
Dime, si tu hijo no dijera que está enfermo,
¿Te darías cuenta?
Quería decírtelo una vez más.
Esto es lo que ocurre
en la habitación de las mujeres locas.
Esta es la educación
que no pude mostrar mientras te amaba.
Educación física de Pablo Fidalgo Lareo (Vigo 1984)
sábado, noviembre 06, 2010
"Interpreto" un curso de electricidad
(comillas significativas)
-El policarbonato es resistente al golpe pero no a la rallada-
Un chico duerme sobre su carpeta, abatido
atado
enfermo de medicina psiquiatrica,
su rostro extraño,
su marca azul herida,
sueño añil,
color ceniza,
combustión de vida.
El policarbonato es resistente al golpe pero no
a la rallada.
(comillas significativas)
-El policarbonato es resistente al golpe pero no a la rallada-
Un chico duerme sobre su carpeta, abatido
atado
enfermo de medicina psiquiatrica,
su rostro extraño,
su marca azul herida,
sueño añil,
color ceniza,
combustión de vida.
El policarbonato es resistente al golpe pero no
a la rallada.
lunes, septiembre 27, 2010
sus ojos embellecen la muralla
pero no la deshacen por completo
en Jericó fabrican las trompetas
con las que antes se la derrumbaba
y siempre hay una piedra para mí
je ne suis plus divisé en que al final sucumbe mi cabeza
pues muro soy y contra mí me estrello ich war ein traum
estoy roto
en ti me desmorono
y soy simple frag men to
a puzzle of itself
no pienses que termina
aquí la historia
cual la muralla china es discontinua
y extiende sus dominios en el tiempo
quién canta en mí
toda la vida contra el mismo muro
Vicente Luis Mora
pero no la deshacen por completo
en Jericó fabrican las trompetas
con las que antes se la derrumbaba
y siempre hay una piedra para mí
je ne suis plus divisé en que al final sucumbe mi cabeza
pues muro soy y contra mí me estrello ich war ein traum
estoy roto
en ti me desmorono
y soy simple frag men to
a puzzle of itself
no pienses que termina
aquí la historia
cual la muralla china es discontinua
y extiende sus dominios en el tiempo
quién canta en mí
toda la vida contra el mismo muro
Vicente Luis Mora
lunes, junio 28, 2010
"Mortal y rosa" (1975). Fragmento.
Sólo encontré una verdad en la vida, hijo, y eras tú. Sólo encontré una verdad en la vida y la he perdido. Vivo de llorarte en la noche con lágrimas que queman la oscuridad. Soldadito rubio que mandaba en el mundo, te perdí para siempre. Tus ojos cuajaban el azul del cielo. Tu pelo doraba la calidad del día. Lo que queda después de ti, hijo, es un universo fluctuante, sin consistencia, como dicen que es Júpiter, una vaguedad nauseabunda de veranos e inviernos, una promiscuidad de sol y sexo, de tiempo y muerte, a través de todo lo cual vago solamente porque desconozco el gesto que hay que hacer para morirse. Si no, haría ese gesto y nada más. Qué estúpida la plenitud del día. ¿A quién engaña este cielo azul, este mediodía con risas? ¿Para quién se ha urdido esta inmensa mentira de meses soleados y campos verdes? ¿Por qué este vano rodeo de la muerte por las costas de la primavera? El sol es sórdido y el día resplandece de puro inútil, alumbra de puro vacío, y en el cabeceo del mundo bajo un viento banal sólo veo la obcecación vegetal de la vida, su torpeza de planta ciega. El universo se rige siempre por la persistencia, nunca por la inteligencia. No tiene otra ley que la persistencia. Sólo el tedio mueve las nubes en el cielo y las olas en el mar.
Francisco Umbral.
Francisco Umbral.
jueves, abril 08, 2010
VERGüENZA.
Juzgan al que escucha la memoria de los muertos,
¿quiénes deberían levantar la cabeza?¿cuántos de los miles?
¿cuántos podrán sacar la tierra de cuneta de sus bocas?
vean España, ésta es la España por la que se ha luchado,
la españa libre para las "manos limpias", libre a la hipocresía,
libre al insulto de alzar la mano,
¡que alguien les tire a las cunetas vivos,
a las fosas vivos!
para mirar su horror a la cara,
que los huesos les hablen,que ellos inclinen la balanza.
ISABEL.




jueves, diciembre 10, 2009
él me pide que escriba, y yo...
Sólo pienso en mi abuela, en cómo mira el espejo
cuando pasa por el pasillo
y se queda
en la puerta del baño
mirando
preguntándose
¿quién es esa vieja
que me mira?
ya no puede caminar
la veo cansada
agotada
con el peso
con el cuerpo
cansado
y viejo
como si arrastrara la vida
y le pesara ya demasiado
la cuidamos
la cuidan sobre todo
pero ella
llora
llora supongo
sabe
que le están limpiando el culo
intento que se quite sola la dentadura
recuerdo que cuando era pequeña al verla sin dentadura me parecía más buena
tenía su carácter la abuela
pero era buena
yo era pequeña
y siempre la notaba enfadada
y al quitarse la dentadura por las noches
la veía más buena
con la voz más pausada
más dulce
sin dientes
era como ver a alguien más viejo
más delicado
más débil
y ahora
sin dientes
tumbada en la cama
tiene cara de tortuga
mi tío le dice: vamos a rezar
y ella sabe rezar
recuerda rezar
pero está cansada y dormida
y dice
padre nuestro
que estás
que estás
y mira a mi tío
entre el sueño y le dice:
estás aquí (sonríe)
y me parece hermoso
y triste
Isabel
cuando pasa por el pasillo
y se queda
en la puerta del baño
mirando
preguntándose
¿quién es esa vieja
que me mira?
ya no puede caminar
la veo cansada
agotada
con el peso
con el cuerpo
cansado
y viejo
como si arrastrara la vida
y le pesara ya demasiado
la cuidamos
la cuidan sobre todo
pero ella
llora
llora supongo
sabe
que le están limpiando el culo
intento que se quite sola la dentadura
recuerdo que cuando era pequeña al verla sin dentadura me parecía más buena
tenía su carácter la abuela
pero era buena
yo era pequeña
y siempre la notaba enfadada
y al quitarse la dentadura por las noches
la veía más buena
con la voz más pausada
más dulce
sin dientes
era como ver a alguien más viejo
más delicado
más débil
y ahora
sin dientes
tumbada en la cama
tiene cara de tortuga
mi tío le dice: vamos a rezar
y ella sabe rezar
recuerda rezar
pero está cansada y dormida
y dice
padre nuestro
que estás
que estás
y mira a mi tío
entre el sueño y le dice:
estás aquí (sonríe)
y me parece hermoso
y triste
Isabel
miércoles, diciembre 09, 2009
martes, noviembre 24, 2009
Octavio Paz
Más allá del amor
Todo nos amenaza:
el tiempo, que en vivientes fragmentos divide
al que fui
del que seré,
como el machete a la culebra;
la conciencia, la transparencia traspasada,
la mirada ciega de mirarse mirar;
las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba,
el agua, la piel:
nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan,
murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba.
Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,
ni el delirio y su espuma profética,
ni el amor con sus dientes y uñas, no bastan.
Más allá de nosotros,
en las fronteras del ser y el estar,
una vida más vida nos reclama.
Afuera la noche respira, se extiende,
llena de grandes hojas calientes,
de espejos que combaten:
frutos, garras, ojos, follajes,
espaldas que relucen,
cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.
Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,
de tanta vida que se ignora y se entrega:
tú también perteneces a la noche.
Extiéndete, blancura que respira,
late, oh estrella repartida, copa,
pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,
pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida.
Octavio Paz
Todo nos amenaza:
el tiempo, que en vivientes fragmentos divide
al que fui
del que seré,
como el machete a la culebra;
la conciencia, la transparencia traspasada,
la mirada ciega de mirarse mirar;
las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba,
el agua, la piel:
nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan,
murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba.
Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,
ni el delirio y su espuma profética,
ni el amor con sus dientes y uñas, no bastan.
Más allá de nosotros,
en las fronteras del ser y el estar,
una vida más vida nos reclama.
Afuera la noche respira, se extiende,
llena de grandes hojas calientes,
de espejos que combaten:
frutos, garras, ojos, follajes,
espaldas que relucen,
cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.
Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,
de tanta vida que se ignora y se entrega:
tú también perteneces a la noche.
Extiéndete, blancura que respira,
late, oh estrella repartida, copa,
pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,
pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida.
Octavio Paz
lunes, noviembre 23, 2009
Darío Jaramillo
Amores imposibles
Entre el amor imposible y la presencia de la muerte
transcurre el día.
¿Se detiene el corazón o explota?
El olor de la clínica me trae las preguntas:
¿Me licuaré por dentro? ¿Me aferraré a la vida o dejaré sereno que el fin llegue?
El amor absoluto es el amor imposible,
este feliz amor en que te invoco obsesivo
y tú ni me recuerdas.
Este amor imposible es la manera como la muerte
se apodera de mí por la mañana.
De "Libros de poemas" 2001
Entre el amor imposible y la presencia de la muerte
transcurre el día.
¿Se detiene el corazón o explota?
El olor de la clínica me trae las preguntas:
¿Me licuaré por dentro? ¿Me aferraré a la vida o dejaré sereno que el fin llegue?
El amor absoluto es el amor imposible,
este feliz amor en que te invoco obsesivo
y tú ni me recuerdas.
Este amor imposible es la manera como la muerte
se apodera de mí por la mañana.
De "Libros de poemas" 2001
sábado, noviembre 21, 2009
jueves, abril 16, 2009
EL SÍMBOLO DE TODA NUESTRA VIDA
Hay noches que debieran ser la vida.
Intensas largas noches irreales
con el sabor amargo de lo efímero
y el sabor venenoso del pecado
-como si fuésemos más jóvenes
y aún nos fuese dado malgastar
virtud, dinero y tiempo impunemente.
Debieran ser la vida,
el símbolo de toda nuestra vida,
la memoria dorada de la juventud.
Y, como el despertar repentino de una vieja pasión,
que volviesen de nuevo aquellas noches
para herirnos de envidia
de todo cuanto fuimos y vivimos
y aún a veces nos tientacon su procacidad.
Porque debieron ser la vida.
Y lo fueron tal vez, ya que el recuerdo
las salva y les concede el privilegio de fundirse
en una sola noche triunfal,
inolvidable, en la que el mundo
pareciera haber puesto
sus llamativas galas tentadoras
a los pies de nuestra altiva adolescencia.
Larga noche gentil, noche de nieve,
que la memoria te conserve como una gema cálida,
con brillo de bengalas de verbena,
en el cielo apagado en el que flotan
los ángeles muertos, los deseos adolescentes.
De "Los vanos mundos"
Felipe Benitez Reyes.

Intensas largas noches irreales
con el sabor amargo de lo efímero
y el sabor venenoso del pecado
-como si fuésemos más jóvenes
y aún nos fuese dado malgastar
virtud, dinero y tiempo impunemente.
Debieran ser la vida,
el símbolo de toda nuestra vida,
la memoria dorada de la juventud.
Y, como el despertar repentino de una vieja pasión,
que volviesen de nuevo aquellas noches
para herirnos de envidia
de todo cuanto fuimos y vivimos
y aún a veces nos tientacon su procacidad.
Porque debieron ser la vida.
Y lo fueron tal vez, ya que el recuerdo
las salva y les concede el privilegio de fundirse
en una sola noche triunfal,
inolvidable, en la que el mundo
pareciera haber puesto
sus llamativas galas tentadoras
a los pies de nuestra altiva adolescencia.
Larga noche gentil, noche de nieve,
que la memoria te conserve como una gema cálida,
con brillo de bengalas de verbena,
en el cielo apagado en el que flotan
los ángeles muertos, los deseos adolescentes.
De "Los vanos mundos"
Felipe Benitez Reyes.

martes, abril 14, 2009
El disparo final en la Vía Láctea
En el cielo profundo de mis masturbaciones
ocupas ese ámbito de deseo irrefrenable y voraz
Inagotable y tierno que te devora el sexo
aunque tú no lo sepas Tu cuerpo habita el mío
Y es tan mío como no pudo serlo allá
en la realidad Es mío cuando yo te deseo
De esa misma manera impalpable y eterna
como este libro es tuyo Como yo soy de ti
Habitamos el ocho Doble infinito
de los dos universos El 8 de los círculos
El que parece dos astros hermanos y gemelos
El que parece dos ojos Dos culos cercanos
El que parece dos testículos besándose
Cuando llegas a mi cielo estoy desnudo
y te gustan las columnas de mis piernas
para reposar en ellas Y te asombra
mi centro con su ímpetu y su flor erecta
y mi caverna de Platón carnal y gnóstica
por donde te escapas hacia la otra vida
Y en ese cielo te entregas a ser lo que verdaderamente
eres Agresión de besos Colisión de espadas
Jadeo que se estrella como un mar contra mi pecho
Locura de tus ojos orientales alumbrando
la aurora del orgasmo mientras tus manos
se aferran a mi cuerpo Y me dices
lo que yo quiero y respiras tan hondo
como si estuvieras naciendo o muriendo
Mientras nuestros ríos de semen crecen
y nuestra carne tiembla y engatilla su placer
hacia el disparo final en la Vía Láctea
En las sábanas de nuestro cielo hay nubes
perfumadas de axilas y delicados residuos
el amor En la almohada el hueco
que tu cabeza ha dejado oloroso a jazmines
Y en mi alma y mi cuerpo el inmenso dolor
de saber que desprecias mi amor
Oh tú por quien mi vida renació
dentro la lumbre de la muerte
.....
Raul Gomez Jattin, Colombia 1945 - 1997.
ocupas ese ámbito de deseo irrefrenable y voraz
Inagotable y tierno que te devora el sexo
aunque tú no lo sepas Tu cuerpo habita el mío
Y es tan mío como no pudo serlo allá
en la realidad Es mío cuando yo te deseo
De esa misma manera impalpable y eterna
como este libro es tuyo Como yo soy de ti
Habitamos el ocho Doble infinito
de los dos universos El 8 de los círculos
El que parece dos astros hermanos y gemelos
El que parece dos ojos Dos culos cercanos
El que parece dos testículos besándose
Cuando llegas a mi cielo estoy desnudo
y te gustan las columnas de mis piernas
para reposar en ellas Y te asombra
mi centro con su ímpetu y su flor erecta
y mi caverna de Platón carnal y gnóstica
por donde te escapas hacia la otra vida
Y en ese cielo te entregas a ser lo que verdaderamente
eres Agresión de besos Colisión de espadas
Jadeo que se estrella como un mar contra mi pecho
Locura de tus ojos orientales alumbrando
la aurora del orgasmo mientras tus manos
se aferran a mi cuerpo Y me dices
lo que yo quiero y respiras tan hondo
como si estuvieras naciendo o muriendo
Mientras nuestros ríos de semen crecen
y nuestra carne tiembla y engatilla su placer
hacia el disparo final en la Vía Láctea
En las sábanas de nuestro cielo hay nubes
perfumadas de axilas y delicados residuos
el amor En la almohada el hueco
que tu cabeza ha dejado oloroso a jazmines
Y en mi alma y mi cuerpo el inmenso dolor
de saber que desprecias mi amor
Oh tú por quien mi vida renació
dentro la lumbre de la muerte
.....
Raul Gomez Jattin, Colombia 1945 - 1997.
martes, enero 27, 2009
A mi abuela, de repente, algunas tardes
viernes, enero 23, 2009
lunes, enero 05, 2009
sábado, enero 03, 2009
miércoles, diciembre 24, 2008
martes, diciembre 09, 2008
telón desgarrado
Un actor enamorado
Un enamorado infiel
Un fiel amigo amado
Un simpático amante alcohólico
Un falso pusilánime
Un adolescente indolente
Un poeta inspirado
Un feo legionario
Un(a) p(m)adre coraje
Una voz apasionada
Diez historias, diez vidas,
Diez maneras de vivir
Contadas a través de
la VOZ de un HOMBRE
martes, octubre 28, 2008
El arte de vivir en paz


LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!.
Cesar Vallejo.
(1918)
domingo, octubre 26, 2008
miércoles, octubre 22, 2008
Recuerda que tú existes tan sólo en este libro...
Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.
Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una página.
Luis García Montero.

agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.
Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una página.
Luis García Montero.

martes, octubre 14, 2008
Angel Gonzalez.
TODOS USTEDES PARECEN FELICES......
Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen , incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo; esta
desesperante, estéril, larga
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.

Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen , incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo; esta
desesperante, estéril, larga
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.

(EL CORAZÓN)
Existe en matemáticas
una curva distinta a la que algunos,
los que nunca han dudado,
llaman curva de Koch.
Los perplejos en cambio han preferido
denominarla así: Copo de Nieve.
Se comporta esta curva fascinante
multiplicando siempre su tamaño
por cuatro tercios y hacia el interior,
llegando, de tan densa, al infinito
sin rebasar su área diminuta.
Artesana,
también así te creces muy adentro:
habitándome lenta,
quedándote con todo, sin forzarlo,
este pequeño corazón hermético.
Andrés Neuman.
una curva distinta a la que algunos,
los que nunca han dudado,
llaman curva de Koch.
Los perplejos en cambio han preferido
denominarla así: Copo de Nieve.
Se comporta esta curva fascinante
multiplicando siempre su tamaño
por cuatro tercios y hacia el interior,
llegando, de tan densa, al infinito
sin rebasar su área diminuta.
Artesana,
también así te creces muy adentro:
habitándome lenta,
quedándote con todo, sin forzarlo,
este pequeño corazón hermético.
Andrés Neuman.
Tragedia
Etiquetas:
Micro-cuento
María Olga es una mujer encantadora. Especialmente la parte
que se llama Olga.Se casó con un mocetón grande y fornido, un poco torpe, lleno
de ideas honoríficas, reglamentadas como árboles de paseo.
Pero la parte que ella casó era su parte que se llamaba María.
Su parte Olga permanecía soltera y tomó un amante que vivía
en adoración ante sus ojos.
Ella no podía comprender que su marido se enfureciera y le
reprochara infidelidad. María era fiel. ¿Qué tenía él que
meterse con Olga? Ella no comprendía que él no
comprendiera. María cumplía con su deber, la parte Olga
adoraba a su amante.
¿Era ella culpable de tener un nombre doble y de las consecuencias que esto puede traer consigo?
Así, cuando el marido cogió el revólver, ella abrió los ojos
enormes, no asustados, sino llenos de asombro, por no poder
comprender un gesto tan absurdo.
Pero sucedió que el marido se equivocó y mató a María, a la
parte suya, en vez de matar a la otra. Olga continuó viviendo
en brazos de su amante, y creo que aún sigue feliz, muy feliz,
sintiendo sólo que es un poco zurda.
Vicente Huidobro.
domingo, octubre 12, 2008
Marina cárstica
viernes, septiembre 26, 2008
lunes, septiembre 15, 2008
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